Hotel CASA CRISTOBAL Siete Cuartones
Servicios principales
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Wi-Fi gratis
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Servicios 24 horas
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Entrada/Salida exprés
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Agradable para niños
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Desayuno
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No se permiten mascotas
Ubicación
Los huéspedes del cómodo Hotel CASA CRISTOBAL Siete Cuartones Cuzco pueden visitar el Sacsayhuamán, situado a unos 20 minutos a pie. Con consigna de equipaje, el hotel está situadoa tan solo 450 metros de la Plaza de Armas de Cusco.
Este hotel goza de una ubicación privilegiada a 25 minutos a pie de la Laguna Humantay. El Centro Histórico de Cusco se encuentra al alcance del hotel CASA CRISTOBAL Siete Cuartones Cuzco, mientras que el Museo de Arte Precolombino se encuentra a 850 metros. Los amantes de las compras disfrutarán estando a unos 1 km de la ropa de lana de alpaca. El lugar se encuentra en los alrededores inmediatos de la estación de tren Wanchaq, mientras que la parada de autobús Granada está a tan solo 5 minutos a pie.
Las habitaciones del Hotel CASA CRISTOBAL Siete Cuartones incluyen una plancha para pantalones, así como servicios multimedia como una tv de pantalla plana con canales vía satélite. Las habitaciones disponen de un inodoro separado y una ducha. Los dormitorios separado están equipados con un armario. También cuentan con baños privados. Las habitaciones del hotel tienen vistas a la ciudad.
En el restaurante Chicha por Gaston Acurio podrás probar la comida peruana a unos 300 metros.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente tuve el placer de alojarme en Casa Cristobal Siete Cuartones Casona Colonial, un rincón encantador en el corazón de Cusco. Desde el momento en que llegamos, el personal nos hizo sentir como en casa, destacando la amabilidad excepcional de Antony, quien estaba siempre dispuesto a ayudarnos con una sonrisa. Las habitaciones son acogedoras y están decoradas con un gusto exquisito, perfectas para descansar tras explorar la ciudad que, por cierto, está a solo unos minutos a pie de la Plaza de Armas. El desayuno, una maravilla, combinaba opciones continentales y americanas que deleitarían hasta al más exigente de los paladares. Además, el servicio de lavandería fue una bendición después de nuestras caminatas; realmente apreciamos la disposición del personal para ayudar con cada necesidad que surgía. En resumen, esta experiencia fue simplemente increíble; un lugar donde el encanto de lo antiguo se une con el confort moderno. ¡No puedo esperar para volver!